Un grupo de aproximadamente 50 usuarios del Hospital de la Amistad Corea-México realizó una marcha pacífica por el Centro Histórico de Mérida para exigir al gobernador Joaquín Díaz Mena que el hospital mantenga su atención gratuita, luego de anunciarse su incorporación al programa IMSS-Bienestar.
La movilización inició en el Parque de la Mejorada y se desplazó hacia Palacio de Gobierno, donde los participantes exigieron una garantía por escrito de que el hospital seguirá operando con los mismos servicios, especialmente para niños, niñas y adolescentes que requieren atención especializada. Entre consignas, los manifestantes reclamaron que la prioridad sea la salud de los pacientes y no los intereses administrativos o corporativos.
Los usuarios destacaron la calidad del servicio que reciben actualmente, incluyendo atención a menores con enfermedades respiratorias y crónicas, y alertaron sobre las consecuencias que tendría un cierre o cambios en la prestación del servicio. Ulises Park, portavoz del grupo, enfatizó la necesidad de un compromiso oficial que respalde la continuidad de la atención.
Por su parte, la Secretaría de Salud del estado informó que el hospital se encuentra en un proceso de análisis y reorganización con miras a integrarse a una red más eficiente de servicios de salud. Alberto Alcocer, titular de la dependencia, señaló que el nosocomio opera actualmente al 20% de su capacidad, lo que abre oportunidades para mejorar la infraestructura y la atención a la población.
El análisis contempla la coordinación con el Hospital General Dr. Agustín O’Horán bajo el esquema IMSS-Bienestar, con el objetivo de evitar duplicidades en la prestación de servicios. Hasta ahora, se han realizado visitas técnicas y mesas de trabajo con autoridades federales, incluyendo IMSS-Bienestar, para evaluar personal, infraestructura y cartera de servicios.
Aunque se ha mencionado la posibilidad de colaboración con Pemex, la dependencia aclaró que no hay acuerdos oficiales hasta el momento. Los usuarios, mientras tanto, mantienen su exigencia de recibir un respaldo formal que asegure que el Hospital Corea-México continuará ofreciendo atención gratuita y de calidad.






