Más de mil 600 casos de gusano barrenador se han confirmado en Yucatán, principalmente en ganado y otros animales, en un contexto que ya encendió alertas tras registrarse una infección en humanos que derivó en la muerte de una mujer en Mérida.
A partir de este escenario, autoridades estatales anunciaron la puesta en marcha de una estrategia de control mediante cuadrantes en la capital, con acciones coordinadas para contener la presencia de la mosca transmisora en zonas específicas.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Rural de Yucatán, la disminución de casos en el sector pecuario ha modificado el comportamiento del insecto, que ahora busca otros espacios para depositar sus larvas, lo que incrementa el riesgo fuera del ámbito ganadero.
El caso humano corresponde a una mujer de 79 años que residía en el sur de Mérida y que presentaba condiciones de salud que aumentaban su vulnerabilidad, lo que facilitó el desarrollo de miasis sin una detección oportuna.
Autoridades señalaron que, si bien se trata de un evento aislado, se reforzarán las acciones de vigilancia y atención directa en la ciudad, con el objetivo de evitar nuevos contagios y reducir la presencia del insecto.
La estrategia contempla intervenciones focalizadas, monitoreo constante y coordinación entre dependencias, en un intento por contener una plaga que, aunque se concentra en animales, ya mostró su impacto potencial en la población.






