Las pintas realizadas durante la marcha del 8 de marzo en Mérida deben interpretarse como un mensaje de inconformidad social que requiere atención institucional, señaló Sisely Burgos, titular de la Secretaría de las Mujeres (Semujeres) de Yucatán, al referirse a las intervenciones hechas por manifestantes en distintos puntos de la ciudad.
La funcionaria consideró que este tipo de expresiones no deben abordarse desde una lógica de criminalización, sino como una oportunidad para identificar demandas y fortalecer las políticas públicas dirigidas a atender la violencia contra las mujeres.
Explicó que, aunque la dependencia no tiene facultades para investigar denuncias o sancionar conductas, sí puede analizar los mensajes que dejaron las manifestantes para detectar áreas donde las instituciones deben reforzar su actuación.
En ese sentido, indicó que personal de la secretaría ha revisado las consignas escritas en monumentos y paredes con el objetivo de comprender los reclamos y detectar problemáticas que requieren mayor atención.
Burgos también subrayó que la atención a las demandas de las mujeres no depende únicamente de las autoridades, sino que requiere la participación de la sociedad en su conjunto para generar cambios en la manera de enfrentar las distintas formas de violencia.
Respecto a las pintas en monumentos ubicados en Paseo de Montejo y otros inmuebles, el gobernador Joaquín Díaz Mena y la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, informaron que se realizaron labores iniciales de limpieza mientras el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) determina el procedimiento que deberá seguirse para la restauración de los espacios afectados.






