Más de 3 millones de pesos en presunto daño patrimonial detectó la Auditoría Superior del Estado de Yucatán (ASEY) en el Ayuntamiento de Progreso durante los últimos meses de la administración del exalcalde Julián Zacarías Curi, derivado de irregularidades en el manejo de recursos públicos.
De acuerdo con el informe, entre las anomalías figuran nóminas sin sustento, transferencias a una empresa recolectora de basura sin comprobantes, compra de refacciones vehiculares y adquisición de materiales de construcción sin documentación que respalde los gastos realizados por la Comuna.
La revisión financiera identificó pagos cercanos a 2 millones de pesos por concepto de nómina y servicios, sin recibos oficiales que acrediten dichas erogaciones. También se detectaron desembolsos por 530 mil pesos en refacciones y accesorios para unidades de transporte, sin contratos ni pedidos que avalen la operación.
Asimismo, se observaron gastos por más de 319 mil pesos en materiales de construcción cuyo destino no fue comprobado, así como pagos por 507 mil pesos reportados como ayudas sociales, pero sin solicitudes, padrones de beneficiarios ni comprobantes de entrega emitidos por la Tesorería municipal.
En octubre de 2025, el Congreso del Estado de Yucatán señaló al exalcalde por presuntas irregularidades adicionales, incluyendo acusaciones de enriquecimiento ilícito, lo que derivó en la presentación de una denuncia por posible uso indebido de recursos públicos.
Las observaciones de la ASEY forman parte de los procesos de fiscalización para determinar responsabilidades administrativas o legales, mientras continúan las investigaciones correspondientes sobre el manejo financiero de la administración municipal en ese periodo.






