Habitantes de Ticimul denunciaron afectaciones a vestigios prehispánicos ubicados en áreas selváticas de esta comisaría y solicitaron la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia para evitar la pérdida de patrimonio cultural en un sitio cercano a Chichén Itzá.
De acuerdo con testimonios locales, en los montes de la zona se encuentran elevaciones que resguardan antiguas construcciones mayas y restos materiales asociados a asentamientos de más de mil años de antigüedad, entre ellos herramientas de piedra utilizadas en actividades domésticas.
Los pobladores señalaron que, pese a haber informado sobre estos hallazgos, no se ha realizado una inspección oficial, mientras continúan detectándose excavaciones irregulares y daños en elementos arquitectónicos que atribuyen a saqueadores.
El lugar forma parte del registro arqueológico nacional con un nivel de relevancia media y fue mencionado en investigaciones del antropólogo Ralph Loveland Roys, quien estudió documentos históricos relacionados con la cultura maya en la región.
En las cercanías también existe una cueva vinculada a prácticas ceremoniales ancestrales, donde los habitantes identifican un cenote que consideran parte de su patrimonio cultural y cuyo acceso resguardan de manera comunitaria.
Ante el deterioro observado, la comunidad pidió establecer vigilancia, estudios formales y acciones de conservación que permitan proteger el sitio, al considerar que los vestigios pueden aportar información relevante sobre la historia regional y su conexión con antiguos centros urbanos mayas.






