Dos ranchos ubicados en la zona oriente de Yucatán fueron cateados por autoridades estatales y federales como parte de investigaciones relacionadas con presuntas actividades delictivas, en operativos realizados de manera coordinada por la Secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General del Estado.
Uno de los cateos se efectuó en un predio localizado sobre la carretera Buctzotz–Tizimín, derivado de una carpeta de investigación abierta por la autoridad ministerial. Este inmueble ya había sido intervenido con anterioridad y, de acuerdo con la información oficial, era habitado por una familia originaria de Michoacán.
Durante la diligencia, los agentes aseguraron sustancias con características similares a cannabis, así como una sustancia granulada presuntamente correspondiente a metanfetamina, además de indicios balísticos y otros objetos considerados de interés para la investigación.
El material asegurado fue puesto a disposición del Ministerio Público para su análisis e integración a la carpeta correspondiente, mientras que el predio quedó bajo resguardo de las autoridades.
El segundo cateo se realizó en las inmediaciones de Tizimín, en un rancho que, según las primeras indagatorias, habría sido invadido por un grupo delictivo que mantenía bajo amenazas a su propietario.
En ambos operativos participaron elementos del Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional, quienes brindaron seguridad perimetral durante el desarrollo de las diligencias, mientras continúan las investigaciones conforme a la ley.






