Pese a contar con una clausura ambiental vigente, en un predio del municipio de Kinchil, Yucatán, continuaron trabajos de desmonte y preparación de terreno que han provocado la pérdida de casi 14 hectáreas de vegetación forestal. La situación llevó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente a ampliar una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República.
Las irregularidades fueron detectadas tras denuncias presentadas por habitantes de la zona, lo que derivó en varias visitas de verificación. En el predio inspeccionado se realizan actividades vinculadas a la empresa Productora Nacional de Huevo (CRÍO), según informó la autoridad ambiental.
Durante las inspecciones, la Profepa confirmó que fueron retirados los sellos de clausura colocados en noviembre pasado, cuando se ordenó la suspensión total de actividades por el cambio ilegal de uso de suelo forestal. A pesar de esta medida, los trabajos con maquinaria pesada continuaron de manera reiterada.
En una diligencia realizada el 9 de enero de 2026, el personal federal constató que la clausura no estaba siendo respetada y que el terreno seguía siendo nivelado y acondicionado. Días después, una nueva visita evidenció que parte de la maquinaria asegurada ya no se encontraba en el sitio y que otra había sido movida sin autorización.
La autoridad ambiental también documentó la negativa del personal de la empresa constructora a recibir la orden de verificación, así como la manipulación indebida de los bienes asegurados, lo que agravó la situación jurídica del caso.
Ante estos hechos, la Profepa determinó ampliar la denuncia penal previamente presentada y anunció que dará seguimiento ante la FGR para asegurar el cumplimiento de la ley ambiental. El caso se mantiene abierto como parte de las acciones para frenar la deforestación ilegal en el estado.






