La venta de la tradicional Rosca de Reyes inició con un ajuste al alza en sus precios, con incrementos que rondan el 20% respecto al año pasado, derivado del encarecimiento de los insumos básicos utilizados en su elaboración, señalaron representantes del sector panadero en la ciudad de Mérida.
De acuerdo con Perla Andrade Martínez, quien representa a alrededor de 50 propietarios de panaderías de la zona centro-sur, los costos de materias primas como manteca, azúcar y huevo han registrado variaciones constantes, lo que impacta directamente en el precio final de productos de repostería, incluidos pasteles, polvorones y panes especiales.
En contraste, el pan francés se mantendrá sin cambios, con precios que oscilan entre siete y ocho pesos por pieza. Sin embargo, el pan dulce y otros productos rellenos o elaborados con ingredientes de mayor calidad sí reflejarán ajustes, cuya magnitud dependerá del tipo de insumo y de cada establecimiento.
Los precios pueden variar de forma considerable entre zonas y panaderías. Por ejemplo, una hojaldra de jamón y queso puede encontrarse desde 20 hasta 35 pesos, diferencia atribuida tanto a la calidad de ingredientes como al proceso de elaboración artesanal que caracteriza a muchos negocios locales.
La temporada de mayor actividad para el gremio panadero comenzó en octubre con la venta de pan de muerto y concluye en enero con la Rosca de Reyes. Aunque la producción ya está en marcha y las roscas se encuentran disponibles desde esta semana, el sector prevé una posible afectación en las ventas ante la ausencia de cortes de rosca en escuelas, debido al regreso a clases programado para el 12 de enero.
En cuanto a precios finales, las roscas pequeñas se ofrecen desde aproximadamente 120 pesos, mientras que las versiones grandes, especialmente las rellenas de queso de bola, pueden alcanzar hasta 500 pesos. Estos ajustes se discuten entre propietarios de panaderías con representación en Kanasín y Umán.






