La expansión urbana sin permisos ambientales motivó la suspensión de trabajos de desmonte en un predio del municipio de Kanasín, donde autoridades federales detectaron afectaciones a un ecosistema de selva baja caducifolia en una zona de rápido crecimiento.
Tras una inspección realizada a inicios de diciembre, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente determinó la clausura temporal total de las actividades, luego de constatar la remoción de vegetación y la fragmentación del hábitat en una superficie de 23 hectáreas.
El predio inspeccionado corresponde a las granjas identificadas como Bachoco Teya 5 y Bachoco Teya 6, ubicadas en la Hacienda Teya, donde se observaron extensas áreas de suelo expuesto, ausencia de medidas de conservación y pérdida de cobertura vegetal propia de la región.
Durante la diligencia, la empresa responsable no presentó autorizaciones federales en materia de impacto ambiental ni permisos de cambio de uso de suelo en terrenos forestales, documentos que deben ser emitidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para realizar obras en ecosistemas de este tipo.
La inspección también permitió identificar remanentes de vegetación sin protección y la posible presencia de fauna silvestre, entre ella la iguana rayada (Ctenosaura similis), especie catalogada como Amenazada, lo que incrementa el valor ambiental del sitio intervenido.
Ante el riesgo de un daño ecológico mayor, la Profepa colocó sellos de clausura en los accesos principales del predio y anunció que evaluará nuevas visitas de verificación en zonas cercanas, donde se han detectado desmontes y asentamientos irregulares, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la legislación ambiental vigente y la protección del ecosistema.






