Presión sobre la red eléctrica de Yucatán de cara a 2026

La demanda de energía en Yucatán ha crecido de forma acelerada y la infraestructura actual comienza a mostrar signos de saturación. Con el desarrollo de nuevas zonas industriales, turísticas y urbanas, la capacidad de transmisión y distribución está rezagada frente a las necesidades, generando un riesgo creciente de interrupciones en el suministro.

Las líneas de alta tensión y transformadores existentes fueron diseñados para un escenario de consumo mucho menor, lo que provoca sobrecargas constantes y deja al estado vulnerable ante tormentas o fenómenos meteorológicos extremos. La limitada conexión con otras regiones del país hace que la península dependa casi en su totalidad de su propia red eléctrica.

Para 2026, los recursos destinados a tecnologías de energía limpia serán mínimos, representando apenas un porcentaje reducido del presupuesto total del sector eléctrico. Mientras tanto, la mayor parte del financiamiento se canaliza hacia proyectos de hidrocarburos y la operación de la Comisión Federal de Electricidad, lo que retrasa la adopción de alternativas más sostenibles.

Entre las estrategias que especialistas consideran prioritarias están la instalación de parques solares y eólicos, así como la creación de micro-redes locales con almacenamiento de energía. Además, la generación distribuida a través de paneles solares en viviendas, comercios y edificios públicos podría reducir la presión sobre la red principal.

El fortalecimiento de estas fuentes limpias no solo aumentaría la capacidad de suministro, sino que también garantizaría el funcionamiento de hospitales, centros de emergencia y servicios esenciales durante apagones, al mismo tiempo que disminuiría la huella de carbono del estado.

Analistas coinciden en que, pese al potencial de Yucatán en términos de sol, viento y capital humano, el éxito para 2026 dependerá de una planeación estratégica constante y de decisiones de inversión que prioricen la modernización de la red eléctrica y la transición hacia energías sostenibles.

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Redacción
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