Millones de mosquitos serán liberados en Yucatán como parte de una estrategia para reducir la propagación del dengue y otras enfermedades. Se trata de ejemplares del Aedes aegypti que portan la bacteria Wolbachia, capaz de impedir que transmitan virus, una técnica que por primera vez se aplicará a gran escala en el país.
La llamada Fábrica de Mosquitos Buenos comenzó operaciones en el campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), donde se criarán los insectos que posteriormente serán liberados en distintos puntos del estado. La medida forma parte de una estrategia nacional respaldada por instituciones federales y organismos internacionales.
Datos oficiales indican que la entidad registró una reducción de más del 40 por ciento en los casos probables de dengue entre enero y octubre de este año, resultado atribuido a las pruebas piloto realizadas con esta técnica. Ante esos resultados, el modelo será replicado en otras regiones del país.
La iniciativa retoma la experiencia de Brasil, donde se ha logrado controlar la transmisión del dengue mediante fábricas similares, con capacidad para producir hasta 190 millones de mosquitos por semana. En Yucatán, la producción será menor, pero con el mismo principio: sustituir la población de mosquitos transmisores por ejemplares incapaces de propagar el virus.
El proyecto contó con recursos del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece) y la participación de la Secretaría de Salud estatal, la UADY y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Las autoridades destacaron que este tipo de innovaciones científicas son esenciales para frenar brotes que cada año afectan a miles de personas en el sureste mexicano.
Con esta apuesta biotecnológica, Yucatán busca colocarse como referente nacional en el control del dengue y en la aplicación de soluciones basadas en ciencia y salud pública, en una región donde las condiciones climáticas favorecen la reproducción del mosquito transmisor.






