El puerto de Progreso se consolida como pieza clave del plan Renacimiento Maya, orientado a diversificar la economía de Yucatán más allá del turismo. Su ampliación permitirá recibir embarcaciones de mayor calado y aumentar significativamente la capacidad de carga.
Actualmente, el puerto cuenta con 32 hectáreas de plataformas, y se prevé expandirlas a 112 hectáreas. Esta obra incluye dragado para profundizar los canales de navegación y mejorar la operatividad para buques de gran tamaño.
La conectividad será otro punto central: el puerto se vinculará con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y con la costa este de Estados Unidos mediante el Tren Maya de carga, lo que agilizará el traslado de mercancías hacia mercados internacionales.
La expansión no solo implica infraestructura portuaria. Se contemplan carreteras y enlaces ferroviarios que permitan el flujo eficiente de productos hacia los polos industriales estratégicos del estado, atrayendo empresas nacionales e internacionales.
El impacto económico esperado es amplio: el desarrollo del puerto generará empleos directos e indirectos, fomentará la inversión privada y fortalecerá la logística en la región, convirtiendo a Yucatán en un centro industrial competitivo.
Con este proyecto, el gobierno estatal busca posicionar a Yucatán como un nodo estratégico de comercio y producción, capaz de equilibrar la tradicional vocación turística con un brazo industrial sólido y moderno.






