Siete niños de origen extranjero fueron encontrados este viernes en Mérida tras más de 48 horas sin contacto con sus familiares. El operativo policial se realizó en una vivienda del fraccionamiento Solana de Tixcacal, donde los menores presentaban signos de hambre y deshidratación, aunque su estado general se reporta estable.
Los menores permanecieron desaparecidos después de que su padre los retirara del hogar familiar en Chelem, donde habían vivido durante casi un año. Según la madre, Makala M.P., el hombre habría usado la fuerza y sustancias para asegurarse de llevárselos sin que ella pudiera impedirlo.
El grupo de niños, con edades que van desde los seis meses hasta los 11 años, permaneció incomunicado hasta que las autoridades lograron localizarlos. Este hecho evidencia la vulnerabilidad de los menores frente a conflictos familiares y pone en evidencia la necesidad de reforzar los mecanismos de alerta temprana en casos de sustracción parental.
La coordinación entre la Policía Estatal de Investigación (PEI) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) permitió ejecutar el operativo con rapidez, mientras vecinos reportaban la fuerte movilización en la zona. El padre, señalado como responsable, sigue prófugo y no ha sido localizado.
La Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene abiertas las investigaciones para determinar responsabilidades legales y garantizar la protección de los menores. Mientras tanto, los niños reciben atención médica y permanecen bajo resguardo oficial.
Especialistas en protección infantil advierten que casos como este pueden dejar secuelas físicas y psicológicas, y que la falta de protocolos claros para la prevención y seguimiento de sustracciones familiares incrementa el riesgo de que situaciones similares se repitan.






