La detección de microalgas tóxicas en las aguas costeras de Yucatán ha encendido las alarmas sobre posibles riesgos para la salud humana, especialmente irritaciones en la piel, ojos y vías respiratorias. Autoridades estatales confirmaron la presencia del fenómeno conocido como marea roja en una franja de 117 kilómetros de costa, que abarca desde Progreso hasta Celestún.
Ante esta situación, se ha establecido una veda sanitaria general para la pesca ribereña en un radio de hasta 40 kilómetros mar adentro, como medida preventiva para evitar la acumulación de toxinas en especies marinas que podrían afectar a la población. El Comité Interinstitucional de Seguimiento y Evaluación de Marea Roja 2025 mantiene vigilancia constante mediante muestreos continuos para monitorear la evolución del fenómeno.
La población ha sido exhortada a no bañarse en las aguas afectadas debido al riesgo de irritaciones cutáneas y respiratorias, principalmente en niñas, niños y personas con condiciones sensibles de salud. Asimismo, se recomienda evitar la recolección de especies marinas que lleguen a la orilla.
Tras detectar la presencia de una especie de alga potencialmente tóxica en la costa, las autoridades no habían detectado riesgos directos para la salud humana. Sin embargo, la materia orgánica en descomposición que acompaña este fenómeno puede causar molestias y daños a la piel y ojos.
Brigadas conformadas por instituciones como Procivy, la Secretaría de Seguridad Pública, la Secretaría de Salud, la Secretaría de Marina y los ayuntamientos locales trabajan en las playas para informar y apoyar a la ciudadanía ante esta contingencia ambiental.
El Gobierno de Yucatán reiteró su compromiso para proteger la salud de la población y coordinar acciones que permitan atender de manera eficaz esta situación mientras persista la presencia de la marea roja en la región.






