Alerta por daño a manglares en Yucatán

Más de una tonelada y media de residuos fueron recolectados en una jornada de limpieza en el manglar de Chuburná Puerto, como parte de los esfuerzos para frenar la degradación de ecosistemas costeros en Yucatán. Este evento reunió a más de 400 voluntarios entre ciudadanos, empresas y autoridades, quienes dedicaron ocho horas a retirar casi 1,867 kilogramos de basura de esta zona vulnerable.

El deterioro de los manglares en el estado es un problema reconocido a nivel federal. En los últimos doce años, se han perdido cerca de 230 hectáreas de mangle en terrenos federales dentro de la costa yucateca, según datos oficiales de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Durante la jornada, la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) resaltó la importancia de estas acciones para reducir el impacto ambiental y promover el manejo adecuado de los residuos mediante la separación, reciclaje y valorización de materiales como PET, vidrio y aluminio, con el respaldo logístico de Ecoce A.C.

Simultáneamente a la limpieza, en Chuburná se inició la plantación de aproximadamente 100 mil árboles de mangle rojo, negro y verde, con el objetivo de reforzar la protección natural contra fenómenos meteorológicos y conservar la biodiversidad local.

El fundador de la asociación civil Limpiemos Yucatán, Fernando Méndez Alfaro, destacó el valor de estas actividades locales como parte de un esfuerzo global para la conservación ambiental, mientras que el delegado de Semarnat en el estado reconoció a Yucatán como un referente en la implementación de estrategias nacionales para la limpieza de playas y ecosistemas.

No obstante, el panorama nacional revela una pérdida significativa de manglares, con un 15% de reducción en los últimos años, equivalente a 150 mil hectáreas, lo que posiciona a México como el tercer país con mayor superficie de manglar, situación que requiere atención urgente para evitar daños irreversibles.

Adicionalmente, las autoridades federales y estatales investigan casos específicos de destrucción ilegal de manglares en comunidades como Sisal, situación que evidencia la persistente amenaza para estos ecosistemas vitales, y la necesidad de reforzar acciones legales y de conservación en la región.

Compartir
Redacción
Redacción