La necesidad de viviendas accesibles en Yucatán sigue en aumento ante el crecimiento poblacional y el encarecimiento del mercado inmobiliario. En respuesta, el programa federal Vivienda para el Bienestar tiene previsto entregar 2,400 casas para trabajadores de bajos ingresos antes de que termine 2025, principalmente en Mérida, Kanasín y Maní.
Estas viviendas, diseñadas para cubrir las necesidades básicas con tres recámaras y servicios esenciales, buscan aliviar la presión que enfrentan miles de familias que no encuentran opciones asequibles en el mercado tradicional, donde los costos de compra y renta han subido considerablemente.
Aunque esta entrega representa un avance importante, la demanda sigue siendo alta. Por ello, se tiene contemplado construir más de 10 mil viviendas durante este año en Yucatán, con una meta potencial de hasta 40 mil unidades a mediano plazo, siempre que se cuente con la infraestructura y los permisos necesarios.
El programa está dirigido a trabajadores con ingresos limitados, que deben cumplir ciertos requisitos para acceder a las viviendas, como tener una relación laboral activa y acumular puntos en el sistema Infonavit.
Con esta iniciativa, las autoridades buscan dar respuesta a una problemática creciente que afecta principalmente a jóvenes y familias que luchan por obtener un espacio digno donde vivir en el estado.






