El envío de remesas a Yucatán podría desplomarse hasta en un 30% si continúan las redadas y deportaciones en Estados Unidos, alertó Miguel Martínez Contreras, representante de la asociación Poder Migrante Mexicano en el estado. La reducción afectaría a miles de familias que dependen del dinero enviado por sus parientes migrantes.
En 2024, Yucatán recibió aproximadamente 8,500 millones de pesos en remesas, recursos que mantienen activa la economía en municipios como Oxkutzcab, Tekax, Peto, Cenotillo, Motul y Tunkás. La caída prevista impactaría especialmente en estas zonas rurales con alta migración hacia EE.UU.
Martínez Contreras indicó que al menos 20 mil yucatecos viven en situación irregular en ese país y están en riesgo de ser deportados. Aunque no se ha registrado un retorno masivo, muchos han perdido sus empleos, lo que ya comienza a reflejarse en la disminución de envíos.
El representante advirtió que una baja sostenida de remesas podría desencadenar una crisis humanitaria en Yucatán, con menor consumo local, aumento de la pobreza y tensión social en comunidades dependientes de estos ingresos. Llamó a las autoridades estatales y federales a preparar medidas de contención y apoyo ante un posible escenario adverso.






