La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) advirtió que la Península de Yucatán podría perder hasta un 20% de su humedad en los próximos años, una situación que ya se refleja con la subida del nivel del mar en la región. Esta pérdida afectará gravemente los ecosistemas y la vida de sus habitantes.
En el último año, se ha registrado la tala ilegal de manglares y vegetación en más de 37,000 metros cuadrados de Yucatán, en zonas como Sisal, la Reserva Biocultural del Puuc y Bala’an K’aax, sin que los responsables hayan sido sancionados. Esta destrucción ocurre también en áreas habitadas por comunidades menonitas.
Además, en Quintana Roo, los proyectos inmobiliarios cercanos a áreas protegidas han generado denuncias ciudadanas ante la falta de control por parte de las autoridades ambientales.
Durante un diálogo en el Colegio Nacional, el subsecretario de Desarrollo Sostenible de Semarnat, José Luis Samaniego, señaló que México enfrenta una “carrera contra el tiempo” para adaptarse al cambio climático y evitar rebasar los límites de seguridad climática.
La secretaria de Semarnat, Alicia Bárcena, presentó 10 metas ambientales para el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, que incluyen restaurar sitios contaminados, reforestar bosques y manglares, y proteger el 30% del territorio marino y terrestre.
Bárcena destacó que la restauración ambiental es prioridad y que el trabajo conjunto entre distintas dependencias es clave para enfrentar los graves retos ambientales que ya afectan a la Península de Yucatán y al país en general.






