El posible impuesto del 5% a las remesas afectaría gravemente a Yucatán, donde las familias podrían perder más de 22 millones de dólares. En 2024, 56 municipios yucatecos recibieron un total de 453.9 millones de dólares, recursos que representan un apoyo económico fundamental para muchas comunidades.
Mérida, el municipio que más remesas recibe en el estado, acumuló cerca de 150 millones de dólares el año pasado. Con el nuevo impuesto, las pérdidas para esta ciudad podrían superar los 7.5 millones de dólares, un duro golpe para la economía local y las familias que dependen de este ingreso.
En municipios pequeños como Baca y Dzemul, aunque las cantidades recibidas son menores, el impacto proporcional también sería significativo para sus habitantes. Además, varios municipios no recibieron remesas en 2024, reflejando las desigualdades en la distribución del apoyo económico.
Este impuesto forma parte de la Ley “One Big Beautiful Bill” en Estados Unidos, destinada a estabilizar su economía con nuevos impuestos y recortes fiscales. La propuesta ha generado rechazo en México y entre legisladores estadounidenses, por considerarse discriminatoria y violar tratados internacionales.
En Campeche, las remesas sumaron 169 millones de dólares en 2024, por lo que la tasa del 5% reduciría casi 8.5 millones para los 13 municipios del estado. Quintana Roo, con 395 millones de dólares recibidos, sufriría pérdidas cercanas a los 20 millones por este gravamen.
Actualmente, la iniciativa enfrenta obstáculos en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, tras el rechazo del Comité de Presupuesto. Sin embargo, la posibilidad de su aprobación continúa, lo que mantiene en incertidumbre a las familias de la Península que dependen de estos recursos.






