Por su trabajo en conservación e integración de las comunidades mayas en esta labor, la Zona Arqueológica de Uxmal es reconocida por los líderes de la Unesco de América Latina como el lugar con la mejor gestoría de conservación y patrimonio de todo el país, destacó José Huchim Herrera, director del sitio.
El arqueólogo dijo lo anterior durante el evento de aniversario por los 26 años que fue decretada la ciudad maya, así como Kabah, Sayil y Labna, que integran la Ruta Puuc, como Patrimonio de la Humanidad.
Huchim Herrera indicó que estas distinciones son resultado del trabajo en equipo, con las comunidades, y con los especialistas que con su esfuerzo “hemos logrado este prestigio”.
“Están resaltando el trabajo de todo el equipo y es un compromiso porque hay que seguir, mejorar, ya marcamos una pauta y tenemos que ir mejorando para que la zona no pierda este distintivo”: añadió
La directora de la zona arqueológica de Dzibilchaltún, Federica Sodi Miranda, destacó la labor de Pepe Huchim, al frente de la ciudad maya y cómo integra a los pobladores para dignificar esta zona. “Es una persona que siempre ha buscado integrar a su gente, a su pueblo”, indicó.
En este lugar fue donde encontraron hace unos meses una estela conmemorativa de carácter dual –labrada en las dos caras; una se encontraba orientada hacia el norte. Se trata de una deidad femenina, de ojos grandes, barbillas en las comisuras de la boca y pecho descubierto. Tiene un pectoral de tres hileras de perlas hemisféricas, brazaletes con dos hileras de perlas y una falda reticulada que cubre hasta los pies; sostiene un quetzal en la mano izquierda.
José Arturo Chab Cárdenas, titular del Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH) en Yucatán, destacó la importancia de este patrimonio. “Enaltecer esta celebración debe hacernos reflexionar la situación de nuestro patrimonio cultural, nuestras costumbres y tradiciones”, apuntó.
Al final del evento, los funcionarios del INAH entregaron reconocimientos a los hombres y mujeres mayas, quienes incluso trabajan con sus huipiles tradicionales, de las comunidades que apoyan en las labores de conservación y mantenimiento del sitio. Herederos originales de este legado ancestral.






