Durante los asuntos generales del Congreso del Estado de Yucatán, la diputada Alejandra Novelo Segura, de la fracción legislativa del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), propuso una iniciativa para reconocer el derecho al cuidado digno para visibilizar este trabajo y redistribuirlo de forma justa y equilibrada.
La legisladora, expuso que esta iniciativa tiene el objetivo de visibilizar y revalorizar el trabajo de cuidado en pro del bienestar social, pero también para el funcionamiento de la economía.
La propuesta, dijo, pretende redistribuir estas tareas de forma más equilibrada y justa entre hombres y mujeres, incentivando también la paternidad responsable y reduciendo las cargas de trabajo no remuneradas que actualmente soportan de manera desproporcionada las mujeres en los hogares.
“En el ámbito de la constitución local, estamos hablando de la fundamentación de este nuevo derecho. Fundamentar los derechos consiste en mostrar las razones que imponen o respaldan el deber moral de su reconocimiento jurídico”, dijo.
Desde la visión de la promovente de este derecho, aplicarlo implica dar pie a un sistema de cuidados que garantice este derecho a todas las personas y, al mismo tiempo, contribuya para crear condiciones de igualdad.
“Los cuidados son las actividades esenciales para el sostenimiento de la vida y reproducción social; son una condición indispensable para la propia existencia y continuidad de la sociedad”, explicó.
Actualmente, exhibió, las labores de cuidado son realizadas casi exclusivamente por las mujeres, quienes afrontan problemas y dilemas personales que afectan su libre desarrollo de la personalidad y derecho a la igualdad.
Estas prácticas, continuó, han provocado que las mujeres asuman las labores de cuidado de infancias, personas enfermas o con discapacidad, adultas mayores, entre otras, sin reconocer el valor de esto; por ello, mira que este derecho implicar reconocer que la responsabilidad del cuidado no corresponde al género femenino, ni debe ser un rol impuesto, sino una responsabilidad social, sobre la cual el Estado tiene obligación para brindar las condiciones de cuidados.
Finalmente, explicó que “el cuidado como derecho implica un cambio de paradigma, incluso a nivel político, pues conlleva romper la idea de un ciudadano libre que no necesita de nadie para valerse, idea que mantiene ocultas las labores de cuidado.
La transformación implica aceptar la vulnerabilidad, reconocerla y valorar a aquellas personas que necesitan de cuidado, como de quienes se los brindan. Es pues, un reconocimiento que permite la construcción de una democracia solidaria, y más justa, sobre todo, comunitaria”.






